Mostrando entradas con la etiqueta toros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta toros. Mostrar todas las entradas

miércoles, 12 de mayo de 2010

Tarde de toros

Vuelvo a la temática principal de este blog, crónicas de un aprendiz de fotógrafo. Ayer tuve la oportunidad de ir a Las Ventas a las fiestas de San Isidro, fue una experiencia brutal, nunca mejor dicho.
Cubrir los toros para el diario La Razon es complicado, llevan muchas páginas dedicadas al tema, además de sacar un diario especial para la plaza, con lo cual hay que estar a por todas.
Nada más llegar, casi una hora antes de que empiece la corrida, hay que buscar a los posibles mafio... digo famosos entre las primeras filas. Por suerte, la única personalidad "destacable" que asistió fue Marichalar, y como se sentó muy cerca no tuve problemas para engancharle.
Después hay que pillar sitio en el burladero para que no te lo quiten otros compañeros... y salir escopetado hacia la puerta por la que salen los toreros a la plaza. En la pared de ladrillos de la puerta los toreros posan para los fotógrafos y los fans.
No sabía que los toreros posaban antes de las corridas, uno de los fotógrafos mas veteranos de Madrid me explicó el motivo: "Imagina que les pilla el toro y los destroza, pues más te vale tener una foto de busto con la cara entera, para poder publicar"
El caso es que ahí se puede conseguir alguna foto bonita. De repente empiezan a sonar trompetas, nos invitan a irnos a nuestro asiento. Llego a mi sitio y me aprieto entre dos compañeros, con mis dos cámaras, con un 300 y un 70-200 casi no me puedo mover.

No llevan ni diez minutos toreando y ya me piden desde el periódico que envíe algunas fotos... Voy preparado con una pda, pero con solo dos manos es bastante complicado enviar y no perderte una posible cogida. Se van sucediendo los toros, cuando matan a uno sale el siguiente, así hasta seis animales.

Mientras tanto, tengo ya casi llenas las tarjetas de las camaras, hace viento y fresquillo.
Parece que la corrida fue algo decepcionante por culpa de los animales, que no fueron bastante kamikazes. Solo Arturo Macias, un matador mexicano hizo emocionarse al los asistentes. Pero se llevó una cornada en el brazo que no le sentaría nada bien.

En fin, impresionante.

jueves, 21 de enero de 2010

TERTULIA TAURINA

Hoy he asistido a uno de los "coloquios" más surrealistas que he vivido. TERTULIA TAURINA con la Asociación del toro de Madrid y el cantautor Luis Eduardo Aute (al parecer, reconocido aficionado de la "fiesta nacional").
Cuando entré en la sala (en la mítica fundación flamenca "Casa Patas"), Aute hablaba de lo mucho que le gusta "el arte de la tauromaquia", decía  que ningún "arte" debería ser prohibido, que los toros son cultura....  Hasta aquí todo normal, el invitado reproducía las palabras exactas que su público quería escuchar.
Pero de pronto, el cantautor comenzó a desarrollar una reflexión sesuda, recordaba que sus hijos detestan la violencia y la sangre, y el sufrimiento del animal... que no podían entender esa sangría gratuita (la treintena de personas callaban, sólo se oía el click de mi cámara). Y de repente dijo: Se podría no matar al toro... la lidia no es necesaria....
Un murmullo recorrió entonces la sala, el invitado no dejaba de recordar al público que sólo expresaba su opinión, que él no entendía mucho de ésto y que por favor le hicesen preguntas.
Entonces una voz potente se aupó entre el barullo, era el presidente de la Asociación del Toro:
- Es cierto que hay algunos chulos, sí chulos, porque matan mal, no lo hacen bien. Destrozan al toro, lo clavan por abajo del costillar pero los que lo hacen bien.... ¡Es el momento que menos sufre el toro! Cuando se le mata bien el animal ya no sufre...
Este comentario dio pie a una discusión entre si al toro deberían matarlo así o asá, por arriba o por abajo.... Discutían obviando que cuando más sufre el animal es durante el round, no al final...  Incluso se escuchó a un hombre decir, que actualmente al 90% de los toros los matan mal y aposta.

Presenciar este coloquio me ha enseñado que hay gente que parece aceptar la tortura animal sin ningún complejo... creí que tras los argumentos a favor de los toros:  la tradición, la cultura, la identidad española, había un intento de cubrir la verguenza de la tortura, el fomento de la violencia o el derroche de sangre.... Pero no, parece que simplemente no les importa.
Este descubrimiento valida todos sus argumentos a favor de la tauromaquia, no son excusas, lo creen de veras.